Ningún niño te dirá "yo no sé dibujar", casi todos los adultos sí lo harán

Llevo años dando talleres. No conozco a ningún niño que no pinte.

Y sin embargo, cuando trabajo con adultos y les pongo delante un lápiz y un papel, casi todos dicen lo mismo, casi con las mismas palabras: "es que yo no sé dibujar".

Todos fueron ese niño que pintaba.

¿Qué ocurre entre uno y otro?

Eso es de lo que van mis emails (entre otras cosas) 😊

Cartas cortas en tu email para acompañar la creatividad de tus peques sin apagarlos por el camino.

Empieza hoy mismo con las ideas básicas del acompañamiento. Un clic para irte cuando quieras.

No hay ebook. No hay checklist. No hay «regalo» al suscribirte.

¿QUÉ RECIBES?

Lo que no vas a recibir:

  • Fórmulas mágicas ni caminos de rosas.

  • Culpa. Aquí nadie lo está haciendo mal.

  • Correos de relleno para "mantener el contacto".

Lo que SÍ vas a recibir

  • Una idea concreta por carta. Nunca veinte a la vez.

  • Cosas que puedes probar el mismo día, no teoría para una carpeta que no vas a abrir. "Vamos al grano"

  • La mirada de alguien que también juega y también se equivoca, y lo cuenta.

  • Honestidad. Si algo no funciona, te lo digo igual.

  • Y sobre todo simplicidad. Esta es una de nuestras bases, "si lo podemos hacer simple porqué complicarnos"

Y es a propósito.

Aquí no te doy un PDF que no vas a abrir nunca. Lo que te doy es 10 ideas básicas: las 10 ideas que considero la base del acompañamiento creativo, una por email, en orden.

Después seguimos: 3 o 4 cartas por semana. Cortas. Para leer con un café.

Un vistazo a lo que hay dentro

ASÓMATE A LAS CARTAS

No hay ebook de regalo porque el contenido son las cartas. Estas son algunas de las 21 primeras:

  • «Qué bonito». La decimos todos, sale sola y no tiene ninguna mala intención. El problema no está en las palabras: está en lo que enseñan.

  • «No es que no sepa cortar». Cuando un niño coge unas tijeras que no cortan, no piensa «vaya tijeras malas». Piensa «no sé cortar». Y la próxima vez ya no las coge.

  • «¿Quién te dijo que no eras creativo?». Yo no sé dibujar. No tengo oído. Yo no soy creativo. Nadie nace pensando eso: en algún momento lo compramos, casi siempre por un comentario suelto dicho sin maldad. Y esa frase no se queda dentro.

P.D. — Sí, sabemos que «Komomomo» es un nombre raro. Hay una historia detrás (y te la contamos en el segundo email, lo prometemos).

Hola, soy Santi

¿QUIÉN TE ESCRIBE?

Llevo más de diez años acompañando la creatividad infantil en escuelas, museos y en mi propio taller de educación creadora. Además de formándome e investigando, esto no se termina nunca.

He visto muchas veces lo que pasa cuando un niño tiene espacio de verdad para crear. Se transforma, y no lo digo como frase bonita.

Pero también he visto lo otro: al adulto que está al lado sin saber qué hacer con las manos. Queriendo ayudar y dirigiendo. Queriendo animar y evaluando. Apagando algo sin la menor intención de apagarlo.

Lo he visto de cerca porque he sido ese adulto muchas veces. Y algunos días todavía lo soy.

También soy padre, que es donde de verdad se te caen los esquemas.

No vengo a darte un método. Vengo a contarte lo que he ido aprendiendo a tropezones, para que tú tardes menos que yo.

La pregunta que me daba pánico

¿TE HA PASADO?

Todavía me acuerdo y se me escapa la sonrisa.

Acababa de formarme y tenía clarísimo eso que nos repetían mil veces: "nunca digas qué bonito". Fácil en la teoría.

Entonces llegaba un peque con su dibujo en la mano, orgulloso, a enseñarmelo. Y ahí estaba yo, calculando la huida, porque sabía que tarde o temprano llegaba la pregunta temible: "¿te gusta?".

Toda esa tensión se me notaba en la cara. Los peques lo captaban al vuelo.

Hoy miro a aquel chaval y me da ternura. Casi le daría un abrazo.

Ahora, con bastante más compasión hacia mí mismo, si mi hija me pregunta "¿te gusta?", le digo que sí. Es lo que espera de su padre y no pasa nada.

El problema no es decir "me gusta". El problema es que sea lo ÚNICO que decimos. Si hay conexión de verdad detrás, un "me gusta" no rompe nada.

Y lo curioso: desde que cambié la forma de acompañar, esa pregunta casi ha dejado de aparecer. La conexión ya está antes. No necesito juzgar un dibujo para que un peque sepa que le veo.

Eso es lo que te voy a contar. Mi experiencia, lo que he robado con cariño de otros profesionales, mis aciertos y también mis metidas de pata, sin maquillaje.

No te vendo una fórmula mágica. El camino es tuyo, igual que el de cada niño al que acompañas es suyo. Pero en compañía todo se hace más ligero. Y bastante menos solitario.

Esto es para ti si acompañas a la infancia

¿ES ESTO PARA TI?

Madres y padres - Que quieren ofrecer algo más que pantallas, pero tampoco convertirse en el director de escena.

Maestras y educadores - Que ya saben que el proceso importa más que el resultado, pero necesitan propuestas concretas para el aula del lunes.

Talleristas y acompañantes - De arte, escuelas libres, espacios Reggio, que quieren ampliar su repertorio de propuestas expresivas y abiertas.

Y probablemente no sea para ti si…

Buscas manualidades con plantilla y resultado bonito garantizado.

Quieres un método cerrado, paso a paso, sin margen de duda.

3 o 4 emails a la semana te parecen muchos. Aquí escribo bastante, es parte del trato.

Así lo quedamos claro desde el primer momento.

Gratis. Un clic para irte cuando quieras.